SN 22.43: Sé tu propia isla

En Sāvatthī.

—Bhikkhus, sean su propia isla, su propio refugio, sin ningún otro refugio. Dejad que la Enseñanza sea vuestra isla y vuestro refugio, sin ningún otro refugio.

Cuando vivís así, debéis examinar la causa: «¿De qué nacen y se producen el dolor, la lamentación, el sufrimiento, la tristeza y la angustia?».

—Y, ¿de qué nacen y se producen el dolor, el lamento, el sufrimiento, la tristeza y la angustia?

—Es cuando una persona común y sin educación que no conoce a los nobles, y no está capacitada ni entrenada en la Enseñanza de los nobles. No conoce a buenas personas, ni está capacitada ni entrenada en la Enseñanza de las buenas personas. Considera las qualia como su “yo”, o que su “yo” son las qualia, que las qualia están en su “yo” o que su “yo” está en las qualia. Pero esas qualia suyas decaen y perecen, lo que da lugar a la tristeza, lamentación, el sufrimiento, la tristeza y la angustia.

Considera las reacciones emocionales como su “yo”…

Considera la percepción como su “yo”…

Considera la situación condicional como su “yo”…

Considera que la cognición es su “yo”, o que su “yo” es la cognición, que la cognición está en su “yo” o que su “yo” está en la cognición. Pero esa cognición suya decae y perece, lo que da lugar al dolor, a la lamentación, al sufrimiento, a la tristeza y a la angustia.

El dolor, la lamentación, el sufrimiento, la tristeza y la angustia se abandonan cuando comprende lo perecedero de las qualia, su perecimiento, desvanecimiento y cesación, y realmente ves con la comprensión correcta que toda qualia, ya sean pasadas o presentes, son perecederas, sufrimiento y efímeras. Cuando estas cosas se abandonan, no hay ansiedad. Sin ansiedad se vive feliz. Se dice que un bhikkhu que vive contento se ha deshecho de todo eso.

El dolor, la lamentación, el sufrimiento, la tristeza y la angustia se abandonan cuando comprende lo perecedero de las reacciones emocionales… de la percepción… de la situación condicional… de la cognición, su perecimiento, desvanecimiento y cesación, y verdaderamente ve con episteme que toda cognición, ya sea pasada o presente, es perecedera, es desagradable y efímera. Cuando estas cosas se abandonan, no hay ansiedad. Sin ansiedad se vive contento. Un bhikkhu que vive contento se dice que se ha deshecho de todo eso.

Scroll to Top