—Bhikkhus, renunciad a lo que no es vuestro. Renunciar a ello os será útil y os alegrará.
—¿Y qué no es nuestro?
—El ojo no es vuestro: soltadlo. Renunciar a él os será útil y os alegrará. Imágenes… contacto visual… qualia visuales… la reacción emocional agradable, desagradable o indiferente que surge condicionada por las qualia visuales no son vuestras. Renunciar a ellas os será útil y os alegrará.
La oreja… la nariz… la lengua… el cuerpo… el intelecto no es vuestro: soltadlo. Renunciar a él os será útil y os alegrará. Los pensamientos… el contacto mental… los pensamientos… la reacción emocional desagradable, agradable o indiferente que surge condicionada por los pensamientos no es vuestra: soltadla. Renunciar a ella os será útil y os alegrará.
Supongamos que una persona se lleva la hierba, los palos, las ramas y las hojas de este bosque de Jeta, o los quema, o hace lo que quiere con ellos. ¿Pensaríais: «esta persona nos está llevando, quemándonos o haciendo lo que quiere con nosotros»?
—No, señor.
—¿Por qué es eso?
—Porque eso no somos nosotros, eso no nos pertenece.
—Del mismo modo, el ojo no es vuestro: soltadlo. Renunciar a él os será útil y os alegrará…
La reacción emocional agradable, desagradable o indiferente que surge condicionada por los pensamientos no es vuestra: soltadla. Dejarla os será útil y os alegrará.
