Esto he oído.
En cierto momento, el Buddha estaba vagando por la tierra de los kosalanos junto con un gran Saṅgha de los bhikkhus cuando llegó a un pueblo de los brahmanes de Kosala llamado Sālā.
Los brahmanes y cabezas de familia de Sālā escucharon que, al parecer, el asceta Gotama, un sākka, proveniente de una familia sākka, mientras vagaba por la tierra de los kosalanos, había llegado a Sālā, junto con un gran Saṅgha de los bhikkhus. Él tiene esta buena reputación: «Ese Bendito es un Buddha, un Digno, plenamente despierto, logrado en conocimiento y conducta, santo, conocedor del mundo, guía incomparable para los que deben ser entrenados, maestro de devas y humanos, despierto, bendecido. Comprende este mundo a la perfección, con sus devas, Māras y Brahmās, con todos sus ascetas y brahmanes, devas y humanos, y lo da a conocer a otros. Proclama una enseñanza que es buena al principio, buena en el medio y buena al final, con el significado y la redacción correctos. Revela una vida de renuncia completamente plena y pura».
Luego, los brahmanes y cabezas de familia de Sālā se acercaron al Buddha. Antes de sentarse a un lado, algunos se inclinaron, algunos intercambiaron saludos y una conversación cortés, algunos alzaron sus palmas juntas hacia el Buddha, algunos anunciaron su nombre y clan, mientras que otros guardaron silencio.
Sentados a un lado le dijeron al Buddha:
—¿Cuál es la causa, Maestro Gotama, cuál es la razón por la que algunos seres vivos, Al desintegrarse sus cuerpos, después de la muerte, renacen en un lugar de pérdida, en un mal lugar, en el inframundo, en el infierno? ¿Y cuál es la causa, Maestro Gotama, cuál es la razón por la que algunos seres vivos, Al desintegrarse sus cuerpos, después de la muerte, renacen en un buen lugar, un reino celestial?
—La conducta inmoral y sin principios es la razón por la que algunos seres vivos, Al desintegrarse sus cuerpos, después de la muerte, renacen en un lugar de pérdida, en un mal lugar, en el inframundo, en el infierno. La conducta moral y basada en la Enseñanza es la razón por la cual algunos seres vivos, Al desintegrarse sus cuerpos, después de la muerte, renacen en un buen lugar, un reino celestial.
—No entendemos el significado detallado de esta breve declaración del Maestro Gotama. Maestro Gotama, enséñanos este asunto en detalle para que podamos entender el significado.
—Bueno, entonces, cabezas de familia, escuchad y prestad mucha atención, yo hablaré.
—Sí, señor —respondieron.
El Buddha dijo esto:
—Cabezas de familia, una persona de conducta inmoral y sin principios tiene tres atributos en el cuerpo, cuatro en el habla y tres en la mente.
—¿Y qué tres atributos del cuerpo tiene la persona inmoral y sin principios?
—Es cuando un individuo mata seres vivos. Es violento, tiene las manos ensangrentadas, es un asesino endurecido y es despiadado con los seres vivos.
Roba. Con el propósito de cometer un robo, toma la riqueza o las pertenencias de otros de la aldea o de la jungla.
Tiene relaciones sexuales con la mujer de otro. Mantiene relaciones sexuales con mujeres que tienen como tutor a su madre, a su padre, a su madre y a su padre, a su hermano, a su hermana, a sus parientes o a su clan. Mantiene relaciones sexuales con una mujer que está protegida por la ley, o que tiene marido, o cuya violación es sancionada por la ley, o incluso con una que ha sido ataviada con guirnaldas como señal de compromiso.
Así son los tres atributos del cuerpo que tiene la persona inmoral y sin principios.
—¿Y qué cuatro atributos del habla tiene la persona inmoral y sin principios?
—Es cuando un individuo miente. Se le convoca a un consejo, una asamblea, una reunión familiar, un gremio o la corte real, y se le pide que testifique: «Por favor, señor, di lo que sabes». Sin saber, dice: «Lo sé». Sabiendo, dice: «No sé». Cuando no ve, dice: «Veo». Y viendo, dice: «No veo». Así que miente deliberadamente para su beneficio o el de otros, o por alguna razón mundana trivial.
Habla divisivamente. Repite en un lugar lo que escuchó en otro sitio para dividir a las personas entre sí. Y así divide a los que están en armonía para alentar el desacuerdo, goza y se regocija en las contiendas y dice cosas que crean disputas.
Habla con crueldad. Usa el tipo de palabras que son crueles, desagradables, hirientes, ofensivas, rayanas en la ira, que no conducen a la paz interior.
Dice tonterías. Su discurso es inoportuno y no es factual ni beneficioso. No tiene nada que ver con la Enseñanza y la Disciplina. Sus palabras no tienen valor y son inoportunas, irracionales, divagantes y sin sentido.
Así son los cuatro atributos del habla que tiene la persona inmoral y sin principios.
—¿Y qué tres atributos de la mente tiene la persona inmoral y sin principios?
—Es cuando una persona es codiciosa. Ansía la riqueza y las pertenencias de los demás: «¡Oh, si tan solo sus pertenencias fueran mías!».
Tiene malevolencia e intenciones odiosas: «¡Que estos seres sean asesinados, masacrados, exterminados, destruidos o aniquilados!».
Tiene una creencia errónea. Su perspectiva está distorsionada: «No tiene sentido dar, sacrificar u ofrecer. No hay fruto ni resultado de buenas y malas acciones. No hay otra vida. No hay ninguna obligación con la madre y el padre. Ningún ser renace sin padres. Y no hay ningún asceta o brahmán en este mundo que tenga la práctica correcta o que esté en el camino correcto, que describa el más allá después de lograrlo con su propia episteme».
Así son los tres atributos de la mente que tiene la persona inmoral y sin principios.
Así es como la conducta inmoral y sin principios es la razón por la cual algunos seres vivos, Al desintegrarse sus cuerpos, después de la muerte, renacen en un lugar de pérdida, en un mal lugar, en el inframundo, en el infierno.
Cabezas de familia, una persona de conducta moral y con principios tiene tres atributos en el cuerpo, cuatro en el habla y tres en la mente.
—¿Y qué tres atributos del cuerpo tiene la persona moral y con principios?
—Es cuando una persona deja de matar seres vivos. Renuncia a la vara y a la espada. Es cuidadosa y simpática, vive llena de misericordia por todos los seres vivos.
Deja de robar. No toma la riqueza o las pertenencias de otros de la aldea o el bosque.
Renuncia a mantener relaciones sexuales con la mujer de otro. No mantiene relaciones sexuales con mujeres que tengan como tutor a su madre, a su padre, a su madre y a su padre, a su hermano, a su hermana, a sus parientes o a su clan. No mantiene relaciones sexuales con una mujer que está protegida por la ley, o que tiene marido, o cuya violación es castigada por la ley, ni siquiera con una que haya sido ataviada con guirnaldas como muestra de compromiso matrimonial.
Así son los tres atributos del cuerpo que tiene la persona moral y con principios.
—¿Y qué cuatro atributos del habla tiene la persona moral y con principios?
—Es cuando cierta persona deja de mentir. La convocan a un consejo, una asamblea, una reunión familiar, un gremio o a la corte real, y se le pide que testifique: «Por favor, señor, di lo que sabes». Sin saberlo, dice: «No sé». Sabiendo, dice: «Lo sé». Si no ve, dice: «No veo». Y viendo, dice: «Veo». Así que no miente deliberadamente para su beneficio ni para el de otros, o por alguna razón mundana trivial.
Renuncia al discurso divisivo. No repite en un lugar lo que escuchó en otro para dividir a las personas entre sí. En cambio, reconcilia a los que están divididos, apoyando la unidad, deleitándose en la armonía, amando la armonía, hablando palabras que promueven la armonía.
Renuncia al lenguaje cruel. Habla de una manera suave, agradable al oído, encantadora, conmovedora, educada, seductora y agradable para la gente.
Deja de decir tonterías. Sus palabras son oportunas, verdaderas y significativas, en consonancia con la Enseñanza y la Disciplina. Dice las cosas en el momento adecuado y son valiosas, razonables, concisas y beneficiosas.
Así son los cuatro atributos del habla que tiene la persona moral y con principios.
—¿Y qué tres atributos de la mente tiene la persona moral y con principios?
—Es cuando cierta persona no es codiciosa. No ansía la riqueza y las pertenencias de los demás. No piensa: «¡Oh, si tan solo sus pertenencias fueran mías!».
Tiene una mente bondadosa y benevolente: «¡Que estos seres vivos vivan libres de enemistad y de malicia, tranquilos y felices!».
Tiene una creencia correcta, una perspectiva no distorsionada: «Hay un significado en dar, sacrificar y ofrecer. Hay frutos y resultados de buenas y malas acciones. Hay una vida después de la muerte. Hay una obligación para con la madre y el padre. Hay seres que renacen sin padres. Y hay ascetas y brahmanes que son perfectos y han alcanzado la perfección, y que han logrado este y el otro mundo con su propia episteme, de modo que tienen algo que enseñar a otros».
Así son los tres atributos de la mente que tiene la persona inmoral y sin principios.
Así es como la conducta moral y de principios es la razón por la cual algunos seres vivos, Al desintegrarse sus cuerpos, después de la muerte, renacen en un buen lugar, un reino celestial.
Una persona de conducta moral y de principios podría desear: «¡Si, al menos, cuando mi cuerpo se desintegre, después de la muerte, renaciera en compañía de chatrias acomodados!». Es posible que esto suceda.
—¿Por qué es eso?
—Porque tiene una conducta moral y de principios, es posible que esto suceda.
Una persona de conducta moral y de principios podría desear: «Si tan solo pudiera realizar la liberación de la conciencia a través de la episteme en esta misma vida, y vivir habiéndolo conseguido con mi propia intuición debido a la erradicación de las tendencias subyacentes». Es posible que esto suceda.
—¿Por qué es eso?
—Porque tiene una conducta moral y de principios.
Cuando hubo hablado, los brahmanes y cabezas de familia de Sālā le dijeron al Buddha:
—¡Excelente, maestro Gotama! ¡Excelente! Como si estuviera enderezando lo volcado, o revelando lo oculto, o señalando el camino a los perdidos, o encendiendo una lámpara en la oscuridad para que las personas con buenos ojos puedan ver lo que hay, el Maestro Gotama ha dejado clara la Enseñanza de muchas maneras. Nos refugiamos en el Maestro Gotama, en la Enseñanza y en el Saṅgha de los bhikkhus. A partir de este día, que el Maestro Gotama nos recuerde como seguidores laicos que se han refugiado de por vida.