Esto he oído.
En cierto momento, el Buddha se encontraba cerca de Sāvatthī en Bosquecillo de Jeta, en el monasterio de Anāthapiṇḍika. Allí, el Buddha se dirigió a los bhikkhus:
—¡Bhikkhus!
—Venerable señor —respondieron.
El Buddha dijo esto:
—Bhikkhus, seguid las normas éticas del entrenamiento y dejad que la Disciplina del entrenamiento os proteja. Vivid restringidos en el código monástico, comportándoos bien y buscando limosna en los lugares adecuados. Ved el peligro en la más mínima falta y respetad las reglas que habéis asumido.
Un bhikkhu podría esperar con ilusión: «Que mis compañeros renunciantes me quieran y me aprueben, que me respeten y admiren». Así que cumpla con sus preceptos, que se comprometa con la tranquilidad de la mente, que no descuide la contemplación, y que se dote de intuición y que frecuente las chozas vacías.
Un bhikkhu podría esperar con ilusión: «Que reciba túnicas, limosnas, comida, alojamiento y medicinas y suministros para los enfermos». Así que cumpla con sus preceptos…
Un bhikkhu podría esperar con ilusión: «Que las donaciones de aquellos cuyas ropas, limosnas, comida, alojamiento y medicinas y suministros para los enfermos me gusten y que sean muy fructíferas y beneficiosas para ellos». Así que cumpla con sus preceptos…
Un bhikkhu podría esperar con ilusión: «Que cuando los parientes de los petas y de los muertos me recuerden con alegría, esto sea muy fructífero y beneficioso para ellos». Así que cumpla con sus preceptos…
Un bhikkhu podría esperar con ilusión: «Que prevalezca sobre el ansia y el descontento, y que el ansia y el descontento no prevalezcan sobre mí. Que pueda vivir dominando el ansia y el descontento cada vez que surgen». Así que cumpla con sus preceptos…
Un bhikkhu podría esperar con ilusión: «Que prevalezca sobre el miedo y el terror, y que el miedo y el pavor no prevalezcan sobre mí. Que pueda vivir habiendo dominado el miedo y el pavor cada vez que surgen». Así que cumpla con sus preceptos…
Un bhikkhu podría esperar con ilusión: «Que pueda lograr las cuatro jhānas cuando quiera, sin problemas ni dificultades». Así que cumpla con sus preceptos…
Un bhikkhu podría esperar con ilusión: «Que pueda entrenar habiendo alcanzado con el cuerpo la liberación tranquila que va más allá de las qualia». Así que cumpla con sus preceptos…
Un bhikkhu podría esperar con ilusión: «Que yo, con la erradicación de las tres adicciones menores, entre en la corriente, no siendo susceptible de renacer en los planos de sufrimiento y esté destinado a la iluminación». Así que cumpla con sus preceptos…
Un bhikkhu podría esperar con ilusión: «Que yo, con la erradicación de las tres adicciones mayores y con el debilitamiento del ansia, la aversión y la ignorancia, me convierta en uno que regresa una vez, regrese a este mundo una sola vez y luego ponga fin al sufrimiento». Así que cumpla con sus preceptos…
Un bhikkhu podría esperar con ilusión: «Que yo, con la erradicación de las cinco adicciones mayores, renazca sin padres y lograré el Nibbāna allí sin regresar de ese mundo». Así que cumpla con sus preceptos…
Un bhikkhu podría esperar con ilusión: «Que pueda ejercer los diferentes tipos de habilidades paranormales: multiplicarme y volver a ser uno, aparecer y desaparecer, atravesar sin obstáculos un muro, una muralla o una montaña como si atravesara el espacio, zambullirme dentro y fuera de la tierra como si fuera agua, caminar sobre el agua como si fuera tierra, volar con las piernas cruzadas por el cielo como un pájaro, tocando y acariciando con mi mano el sol y la luna, tan fuertes y poderosos, controlando el cuerpo hasta el reino de Brahmā». Así que cumpla con sus preceptos…
Un bhikkhu podría esperar con ilusión: «Con la clariaudiencia purificada y sobrehumana, que escuche ambos tipos de sonidos, humanos y divinos, ya sean cercanos o lejanos». Así que cumpla con sus preceptos…
Un bhikkhu podría esperar con ilusión: «Que pueda entender las conciencias de otros seres e individuos, habiéndolas comprendido con mi propia mente. Entender la mente con codicia como “mente con codicia” y la mente sin codicia como “mente sin codicia”. Entender la mente con odio… mente sin odio… mente con engaño… mente sin engaño… mente constreñida… mente dispersa… mente expansiva… mente no expansiva… mente que no es suprema… mente que es suprema… conciencia inmersa en contemplación… conciencia no inmersa en contemplación… conciencia liberada… Entender la conciencia no liberada como “conciencia no liberada”». Así que cumpla con sus preceptos…
Un bhikkhu podría esperar con ilusión: «Que pueda recordar muchos tipos de vidas pasadas. Es decir: Una, dos, tres, cuatro, cinco, diez, veinte, treinta, cuarenta, cincuenta, cien, mil, cien mil renacimientos, muchos eones del mundo contrayéndose, muchos eones del mundo expandiéndose, muchos eones del mundo contrayéndose y expandiéndose. Recordar que allí, me llamaron así, mi clan era aquel, me veía así, y esa era mi comida. Así fue como sentí placer y dolor, y así fue como terminó mi vida. Cuando fallecí de ese lugar, renací en otro lugar. Allí también me llamaron así, mi clan era aquello, me veía así y esa era mi comida. Así fue como sentí placer y dolor, y así fue como terminó mi vida. Cuando fallecí de ese lugar renací aquí». Así que cumpla con sus preceptos…
Un bhikkhu podría esperar con ilusión: «Con una clarividencia purificada y sobrehumana, vi a los seres morir y renacer, despreciables y excelentes, hermosos y feos, en un buen o mal lugar. Entendí cómo los seres renacen de acuerdo con sus acciones: Estos seres hicieron cosas malas a través del cuerpo, el habla y la mente. Hablaron mal de los nobles, tuvieron una creencia errónea, y optaron por actuar según esa creencia errónea. Al desintegrarse sus cuerpos, después de la muerte, renacen en un lugar de desgracia, un mal lugar, el inframundo, el infierno. Sin embargo, estos seres hicieron cosas buenas a través del cuerpo, el habla y la mente. Nunca hablaron mal de los nobles, tenían la creencia correcta, y optaron por actuar desde esa creencia correcta. Cuando su cuerpo se desintegre, después de la muerte, renacen en un buen lugar, un reino celestial. Y así, con una clarividencia purificada y sobrehumana, que pueda ver a los seres morir y renacer, despreciables y excelentes, hermosos y feos, en un buen o mal lugar y entender cómo los seres renacen de acuerdo con sus acciones». Así que cumpla con sus preceptos…
Un bhikkhu podría esperar con ilusión: «Que pueda realizar la liberación de la conciencia a través de la episteme en esta misma vida, y vivir habiéndolo conseguido con mi propia episteme debido a la erradicación de las tendencias subyacentes». Así que cumpla con sus preceptos, que se comprometa con la tranquilidad de la mente, que no descuide la contemplación, y que se dote de intuición y que frecuente las chozas vacías.
Bhikkhus, seguid las normas éticas del entrenamiento y dejad que la Disciplina del entrenamiento os proteja. Vivid restringidos en el código monástico, comportándoos bien y buscando limosna en los lugares adecuados. Ved el peligro en la más mínima falta y respetad las reglas que habéis asumido. Eso es lo que dije, y por eso lo dije. Eso es lo que dijo el Buddha. Satisfechos, los bhikkhus se alegraron con lo que dijo el Buddha.