—Hay estas dos ofrendas.
—¿Qué dos?
—Ofrendar cosas materiales y la ofrenda de la Enseñanza. Estas son las dos ofrendas. La más elevada de estas dos ofrendas es la ofrenda de la Enseñanza.
—Hay estas dos ofrendas.
—¿Qué dos?
—Ofrendar cosas materiales y la ofrenda de la Enseñanza. Estas son las dos ofrendas. La más elevada de estas dos ofrendas es la ofrenda de la Enseñanza.
—Hay estos dos dones.
—¿Qué dos?
—Donar cosas materiales y un don de la Enseñanza. Estos son los dos dones. El mejor de estos dos dones es el don de la Enseñanza.
—Hay estas dos actitudes.
—¿Qué dos?
—Disipar la ira y disipar el rencor. Estas son las dos actitudes.
—Hay estas dos actitudes.
—¿Qué dos?
—Ira y rencor. Estas son las dos actitudes.
—Hay estas dos disciplinas.
—¿Qué dos?
—Purificar la propia mente y no aferrarse a nada en el mundo. Estas son las dos disciplinas.
—Cuando una mala persona estúpida e incompetente va y se hace daño a sí misma, es culpada y criticada por las personas sensatas, genera mucho demérito. Hace muchas cosas que luego lo lastiman y se porta mal con dos personas.
—¿Qué dos?
—El Tathāgata y discípulo del Tathāgata. Cuando una mala persona estúpida e incompetente se porta mal con estas dos personas, va haciéndose daño a sí misma. Merece ser culpada y criticada por las personas sensatas, y genera mucho demérito.
Cuando una buena persona inteligente y competente actúa sin hacerse daño a sí misma sin ser culpada ni criticada por las personas sensatas, genera mucho mérito. Hace muchas cosas que luego disfrutará y se porta bien con dos personas.
—¿Qué dos?
—El Tathāgata y discípulo del Tathāgata. Cuando una buena persona inteligente y competente actúa correctamente con estas dos personas, va sin hacerse daño a sí misma. No merece ser culpada ni criticada por las personas sensatas, y genera mucho mérito.
—Cuando una mala persona estúpida e incompetente va y se hace daño a sí misma, es culpada y criticada por las personas sensatas, genera mucho demérito. Hace muchas cosas que luego lo lastiman y se porta mal con dos personas.
—¿Qué dos?
—Su madre y su padre. Cuando una mala persona estúpida e incompetente se porta mal con estas dos personas, va y se hace daño a sí misma. Merece ser culpada y criticada por las personas sensatas, y genera mucho demérito.
Cuando una buena persona inteligente y competente actúa sin hacerse daño a sí misma sin ser culpada ni criticada por las personas sensatas, genera mucho mérito. Hace muchas cosas que luego disfrutará y se porta bien con dos personas.
—¿Qué dos?
—Su madre y su padre. Cuando una buena persona inteligente y competente actúa correctamente con estas dos personas, va sin hacerse daño a sí misma. No merece ser culpada ni criticada por las personas sensatas, y genera mucho mérito.
—Cuando una mala persona estúpida e incompetente tiene dos procederes, va haciéndose daño a sí misma. Merece ser culpada y criticada por las personas sensatas, y genera mucho demérito.
—¿Qué dos?
—Sin haber explorado y sin haber escudriñado, muestra satisfacción por un tema que no se debe disfrutar, e insatisfacción por un tema que se debe disfrutar. Cuando una mala persona estúpida e incompetente tiene estos dos procederes, va haciéndose daño a sí misma. Merece ser culpada y criticada por las personas sensatas, y genera mucho demérito.
Cuando una buena persona inteligente y competente tiene dos procederes, va sin hacerse daño a sí misma. No merece ser culpada ni criticada por las personas sensatas, y genera mucho mérito.
—¿Qué dos?
—Después de explorar y de haber escudriñado, muestra satisfacción por un tema que se debe disfrutar, e insatisfacción por un tema que no se debe disfrutar. Cuando una buena persona inteligente y competente tiene estos dos procederes, va sin hacerse daño a sí misma. No merece ser culpada ni criticada por las personas sensatas, y genera mucho mérito.
—Cuando una mala persona estúpida e incompetente tiene dos procederes, va haciéndose daño a sí misma. Merece ser culpada y criticada por las personas sensatas, y genera mucho demérito.
—¿Qué dos?
—Da elogios o críticas sin haber investigado el caso, sin haberlo explorado ni escudriñado. Cuando una mala persona estúpida e incompetente tiene estos dos procederes, va haciéndose daño a sí misma. Merece ser culpada y criticada por las personas sensatas, y genera mucho demérito.
Cuando una buena persona inteligente y competente tiene dos cualidades, va sin hacerse daño a sí misma. No merece ser culpada ni criticada por las personas sensatas, y genera mucho mérito.
—¿Qué dos?
—Da elogios o críticas sólo después de haber investigado el caso, de haberlo explorado y escudriñado. Cuando una buena persona inteligente y competente tiene estos dos procederes, va sin hacerse daño a sí misma. No merece ser culpada ni criticada por las personas sensatas, y genera mucho mérito.
—Una laica fiel aspiraría acertadamente: «¡Ojalá yo sea como las laicas Khujjuttarā y Veḷukaṇṭakī, la madre de Nanda!». «Estas son un modelo a seguir y un punto de referencia para mis discípulas laicas, es decir, las laicas Khujjuttarā y Veḷukaṇṭakī, la madre de Nanda».