—Hay, bhikkhus, estos dos tipos de felicidad.
—¿Qué dos?
—Felicidad sensorial y la felicidad de la renuncia. Estos son los dos tipos de felicidad.
La más elevada de estas dos clases de felicidad es la felicidad de la renuncia.
Colección de Discursos Numerados del Buddha
—Hay, bhikkhus, estos dos tipos de felicidad.
—¿Qué dos?
—Felicidad sensorial y la felicidad de la renuncia. Estos son los dos tipos de felicidad.
La más elevada de estas dos clases de felicidad es la felicidad de la renuncia.
—Hay, bhikkhus, estos dos tipos de felicidad.
—¿Qué dos?
—La felicidad de los laicos y la felicidad de los renunciantes. Estos son los dos tipos de felicidad. La más elevada de estas dos clases de felicidad es la felicidad de los renunciantes.
—En un asunto disciplinario, cuando las historias de ambas partes, con desprecio por las posturas del otro, con resentimiento, amargura y exasperación, no se resuelven internamente, se puede esperar que este asunto disciplinario sea largo, conflictivo y problemático, y que los bhikkhus no convivirán cómodamente.
En un asunto disciplinario, cuando las historias de ambas partes, con desprecio por las posturas del otro, con resentimiento, amargura y exasperación, está bien resuelto internamente, se puede esperar que este asunto disciplinario no dé lugar a acritud y enemistad perdurables, y que los bhikkhus convivan cómodamente.
—Bhikkhus, os enseñaré cómo vivir con gente mala y con gente buena. Escuchad y prestad mucha atención, yo hablaré.
—Sí, señor —respondieron.
El Buddha dijo esto:
—¿Cómo es vivir con gente mala? ¿Cómo conviven las personas malas?
—Es cuando un bhikkhu mayor piensa: «Ningún bhikkhu, ya sea mayor, medio o menor debería amonestarme; y yo no debería amonestar a ningún bhikkhu, ya sea de mayor, medio o menor. Si un bhikkhu, ya sea mayor, medio o menor, me amonestara, no se mostraría comprensivo y le molestaría diciendo “¡No!” Y de todos modos me daría igual incluso si me diera cuenta lo que hice mal».
Y un bhikkhu de nivel medio o menor también piensa: «Ningún bhikkhu, ya sea mayor, medio o menor, debe amonestarme; y yo no debería amonestar a ningún bhikkhu, ya sea de mayor, medio o menor. Si un bhikkhu, ya sea mayor, medio o menor, me amonestara, no se mostraría comprensivo y le molestaría diciendo “¡No!”. Y de todos modos no me daría igual incluso si me diera cuenta de lo que hice mal».
Así es vivir con gente mala; así es como la gente vive mal junta.
—¿Y cómo es vivir con gente buena? ¿Cómo conviven las buenas personas?
—Es cuando un bhikkhu mayor piensa: «Cualquier bhikkhu, ya sea mayor, medio o menor, debería amonestarme; y yo debería amonestar a cualquier bhikkhu, ya sea mayor, medio o menor. Si un bhikkhu, ya sea mayor, medio o menor me amonestara, sería comprensivo, así que no le molestaría y le daría las gracias. Y me ocuparía de eso cuando me diera cuenta de lo que hice mal».
Y un bhikkhu de nivel medio o menor también piensa: «Cualquier bhikkhu, ya sea mayor, medio o menor, puede amonestarme; y yo debería amonestar a cualquier bhikkhu, ya sea mayor, medio o menor. Si un bhikkhu, ya sea mayor, medio o menor, me amonestara, sería comprensivo, así que no le molestaría y le daría las gracias. Y me ocuparía de eso cuando me diera cuenta de lo que hice mal».
Así es vivir con buena gente; así es como la gente buena vive junta.
—Bhikkhus, hay dos cosas de las que las mujeres no han tenido suficiente cuando mueren.
—¿Qué dos cosas?
—Relaciones sexuales y partos. Las mujeres mueren sin haber tenido suficiente de estas dos cosas.
—Los monos ven dos razones para no usar el habla humana.
—¿Qué dos?
—Piensan: «Que no mintamos y que no tergiversemos a los demás con falsedades». Los monos ven dos razones para no usar el habla humana.
—Estos dos, bhikkhus, no se asustan con un trueno.
—¿Qué dos?
—Un bhikkhu que ha terminado con las tendencias subyacentes negativas; y un león, el rey de las bestias. Estos son los dos que no se asustan con un trueno.
—Estos dos, bhikkhus, no se asustan con un trueno.
—¿Qué dos?
—Un bhikkhu que ha terminado con las tendencias subyacentes negativas; y un caballo purasangre. Estos son los dos que no se asustan con un trueno.
—Estos dos, bhikkhus, no se asustan con un trueno.
—¿Qué dos?
—Un bhikkhu que ha terminado con las tendencias subyacentes negativas; y un elefante purasangre.
Estos son los dos que no se asustan con un trueno.
—Bhikkhus, hay dos clases de buddhas.
—¿Qué dos?
—El Tathāgata, el Digno, el Buddha plenamente despierto; y los buddhas que despertaron por sí mismos.
Estos son los dos tipos de buddhas.