AN 1.63

—Bhikkhus, no conozco nada que dé lugar a cualidades meritorias, o que haga decaer tanto las cualidades perjudiciales como tener pocos deseos. Cuando se tienen pocos deseos, surgen las cualidades meritorias y las perjudiciales declinan.

AN 1.62

—Bhikkhus, no conozco nada que dé lugar a cualidades perjudiciales, o que haga decaer tanto las cualidades meritorias como tener muchos deseos. Cuando se tienen muchos deseos, surgen cualidades perjudiciales y las cualidades meritorias declinan.

AN 1.61

—Bhikkhus, no conozco nada que dé lugar a cualidades meritorias, o que haga decaer tanto las cualidades perjudiciales como ser enérgico. Cuando se es enérgico, surgen las cualidades meritorias y las perjudiciales declinan.

AN 1.60

—Bhikkhus, no conozco nada que dé lugar a cualidades perjudiciales, o que haga decaer tanto las cualidades meritorias como la pereza. Cuando eres perezoso, surgen cualidades perjudiciales y las cualidades meritorias declinan.

AN 1.59

—Bhikkhus, no conozco nada que dé lugar a cualidades meritorias, o que haga decaer tanto las cualidades perjudiciales como la diligencia. Cuando eres diligente, surgen las cualidades meritorias y las perjudiciales declinan.

AN 1.58

—Bhikkhus, no conozco nada que dé lugar a cualidades perjudiciales, o que haga decaer tanto las cualidades meritorias como la negligencia. Cuando eres negligente, surgen cualidades perjudiciales y las cualidades meritorias declinan.

AN 1.57

—Bhikkhus, cualesquiera que sean las cualidades que sean meritorias, de la parte de las meritorias, del lado de las meritorias, todas ellas están precedidas por la mente. La mente surge primero, y las cualidades meritorias siguen justo detrás.

AN 1.56

—Bhikkhus, cualesquiera que sean las cualidades que son perjudiciales, parten de las perjudiciales, del lado de las perjudiciales, todas ellas están precedidas por la mente. La mente surge primero, y las cualidades perjudiciales siguen justo detrás.

AN 1.55

—Si, bhikkhus, un bhikkhu construye una benevolencia aunque sea tan corta como un chasquido de dedos, se dice de él que es un bhikkhu al que no le falta concentración, que sigue las instrucciones del Maestro, que responde a los consejos y que no se come en vano las limosnas del país. ¡Cuánto más aquellos que lo aprovechan!

AN 1.54

—Si, bhikkhus, un bhikkhu desarrolla una benevolencia aunque sea tan corta como un chasquido de dedos, se dice de él que es un bhikkhu al que no le falta concentración, que sigue las instrucciones del Maestro, que responde a los consejos y que no se come en vano las limosnas del país. ¡Cuánto más aquellos que lo aprovechan!

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