AN 6.70: Contemplación

—Bhikkhus, es totalmente imposible que un bhikkhu sin una contemplación que sea pacífica, refinada, tranquila y unificada ejerza los muchos tipos de poderes paranormales: multiplicarse y volver a ser uno, aparecer y desaparecer, atravesar sin obstáculos un muro, una muralla o una montaña como si atravesara el espacio, zambullirse dentro y fuera de la tierra como si fuera agua, caminar sobre el agua como si fuera tierra, volando con las piernas cruzadas por el cielo como un pájaro, tocando y acariciando con la mano el sol y la luna, tan grandes y poderosos. Controla el cuerpo hasta el reino de Brahmā.

Es imposible que con una clariaudiencia purificada y sobrehumana, escuche ambos tipos de sonidos, humanos y divinos, ya sean de cerca o de lejos.

Es imposible que comprenda las conciencias de otros seres e individuos, habiéndolos comprendido con su propia mente, entendiendo la mente con ansia como «mente con ansia»… y la mente libre como «mente libre».

Es imposible que recuerde muchos tipos de vidas pasadas, con sus características y detalles.

Es imposible que con la clarividencia que se purifica y supera a la humana, comprenda cómo los seres renacen según sus acciones.

Es imposible que logre la liberación de la conciencia y la liberación por medio de la sabiduría en esta misma vida, y viva habiéndolas logrado con sus habilidades paranormales el fin de las tendencias subyacentes.

Pero es totalmente posible que un bhikkhu que tenga una contemplación pacífica, refinada, tranquila y unificada ejerza los muchos tipos de poderes paranormales…

Es posible que con una clariaudiencia purificada y sobrehumana, escuche ambos tipos de sonidos…

Es posible que comprenda las conciencias de otros seres…

Es posible que recuerde muchos tipos de vidas pasadas, con sus características y detalles.

Es posible que con una clarividencia purificada y sobrehumana, comprenda cómo los seres renacen de acuerdo con sus acciones.

Es posible que logre la liberación de la conciencia y la liberación mediante la episteme en esta misma vida, y viva habiendo realizado con sus habilidades paranormales, el fin de las tendencias subyacentes.

AN 6.69: Un deva

Luego, a altas horas de la noche, un deva glorioso, iluminando todo el bosque de Jeta, se acercó al Buddha, se inclinó, se hizo a un lado y le dijo:

—Señor, estas seis cosas no conducen al declive de un bhikkhu.

—¿Qué seis?

—Respeto por el Maestro, por la Enseñanza, por el Saṅgha, por la Disciplina, ser fácil de amonestar y buena amistad. Estas seis cosas no conducen al declive de un bhikkhu.

Eso fue lo que dijo ese deva, y el maestro lo aprobó. Entonces ese deva, sabiendo que el maestro lo aprobaba, se inclinó y respetuosamente rodeó al Buddha, manteniéndolo a su derecha, antes de desaparecer allí mismo.

Luego, cuando pasó la noche, el Buddha se dirigió a los bhikkhus:

—Esta noche, un deva glorioso, iluminando todo el Bosque de Jeta, se acercó a mí, se inclinó, se hizo a un lado y me dijo: «Señor, estas seis cosas no conducen a la decadencia de un bhikkhu».

—¿Qué seis?

—Respeto por el Maestro, por la Enseñanza, por el Saṅgha, por la Disciplina, ser fácil de amonestar y buena amistad. Estas seis cosas no conducen a la decadencia de un bhikkhu.

Eso fue lo que dijo ese deva. Luego se inclinó y respetuosamente me rodeó, manteniéndome a su lado derecho, antes de desaparecer allí mismo.

Cuando dijo esto, el venerable Sāriputta le dijo al Buddha:

—Señor, así es como entiendo el significado detallado de la breve declaración del Buddha. Es cuando un bhikkhu respeta al Maestro y alaba ese respeto. Y anima a otros bhikkhus que carecen de ese respeto a respetar al Maestro. Y alaba a otros bhikkhus que respetan al Maestro en el momento oportuno, de manera veraz y sustantiva. Respeta la Enseñanza… Respeta al Saṅgha… Respeta la Disciplina… Es fácil de amonestar… Tiene buenos amigos y elogia esa amistad. Y anima a otros bhikkhus que carecen de buenos amigos a desarrollar una buena amistad. Y elogia a otros bhikkhus que tiene buenos amigos en el momento adecuado, de manera veraz y sustantiva. Así es como entiendo el significado detallado de la breve declaración del Buddha.

—¡Bien, bien, Sāriputta! Es bueno que comprendas el significado detallado de lo que dije brevemente.

Es cuando un bhikkhu respeta al Maestro… Respeta la Enseñanza… Respeta al Saṅgha… Respeta la Disciplina… Es fácil amonestar… Tiene buenos amigos y alaba esa amistad. Y anima a otros bhikkhus que carecen de buenos amigos a desarrollar una buena amistad. Y elogia a otros bhikkhus que tiene buenos amigos en el momento adecuado, de manera veraz y sustantiva. Así es como se debe entender el significado detallado de lo que dije brevemente.

AN 6.68: Disfrutar de la compañía

—Bhikkhus, es totalmente imposible que un bhikkhu que disfruta de la compañía y de los grupos, que los ama y le gusta disfrutarlos, disfrute de estar solo en recogimiento. Sin el placer de estar solo en recogimiento, es imposible adquirir los signos en la mente. Sin adquirir los signos en la mente, es imposible cumplir con la creencia correcta. Sin satisfacer la creencia correcta, es imposible realizar la concentración correcta. Sin una concentración correcta, es imposible deshacerse de las adicciones. Sin deshacerse de las adicciones, es imposible realizar el Nibbāna.

Es totalmente posible que un bhikkhu que no disfruta de la compañía y de los grupos, que no los ama y que no le gusta disfrutarlos, disfrute de estar solo en recogimiento. Para alguien que disfruta de estar solo en recogimiento, es posible obtener los signos en la mente. Para alguien que obtiene los signos en la mente, es posible cumplir con la creencia correcta. Habiendo cumplido con la creencia correcta, es posible realizar la concentración correcta. Habiendo cumplido la concentración correcta, es posible deshacerse de las adicciones. Habiendo abandonado las adicciones, es posible realizar el Nibbāna.

AN 6.67: Amigos

—Bhikkhus, es totalmente imposible que un bhikkhu con malos amigos, compañeros y socios, frecuentando, acompañando, atendiendo y siguiendo su ejemplo, cumpla con su deber de buena conducta. Sin cumplir con su deber de buena conducta, es imposible cumplir con la práctica de un aprendiz. Sin cumplir con la práctica de un aprendiz, es imposible cumplir con la ética. Sin una ética plena, es imposible renunciar al deseo sensorial y al ansia de renacer en el reino de Brahmā o en el reino sin qualia.

Es posible que un bhikkhu con buenos amigos, compañeros y socios, frecuentando, acompañando, atendiendo y siguiendo su ejemplo, cumpla con su deber de buena conducta. Habiendo cumplido con su deber de buena conducta, es posible cumplir con la práctica de un aprendiz. Habiendo cumplido la práctica de un aprendiz, es posible cumplir con la ética. Habiendo cumplido la ética, es posible renunciar al deseo sensorial y al ansia de renacer en el reino de Brahmā o en el reino sin qualia.

AN 6.66: Perfección

—Bhikkhus, sin renunciar a seis cosas no se puede alcanzar la emancipación final.

—¿Qué seis?

—Apatía, pereza, inquietud, remordimiento, falta de fe y negligencia. Sin renunciar a estas seis cosas, no se puede alcanzar la emancipación final.

Después de renunciar a seis cosas, se puede alcanzar la emancipación final.

—¿Qué seis?

—Apatía, pereza, inquietud, remordimiento, falta de fe y negligencia. Después de renunciar a estas seis cosas, puedes alcanzar la emancipación final.

AN 6.65: El fruto del no retorno

—Bhikkhus, sin renunciar a seis cosas no puede lograr el fruto del no retorno.

—¿Qué seis?

—Falta de fe, vergüenza y prudencia, pereza, confusión mental y falta de sabiduría. Sin renunciar a estas seis cosas, no puede lograr el fruto del no retorno.

Después de renunciar a seis cosas, se puede lograr el fruto del no retorno.

—¿Qué seis?

—Falta de fe, vergüenza y prudencia, pereza, confusión mental y falta de sabiduría. Después de renunciar a estas seis cosas, puede lograr el fruto del no retorno.

AN 6.64: El rugido del león

—Bhikkhus, el Tathāgata posee estos seis poderes de un Tathāgata. Con estos reclama el lugar del toro, ruge su rugido de león en las asambleas y hace girar la rueda de Brahmā.

—¿Qué seis?

—En primer lugar, el Tathāgata comprende completamente lo posible como posible y lo imposible como imposible. Ya que él realmente entiende esto, este es un poder del Tathāgata. Confiando en esto, reclama el lugar del toro, ruge su rugido de león en las asambleas y hace girar la rueda de Brahmā.

Además, el Tathāgata comprende completamente el resultado de las acciones realizadas en el pasado, el futuro y el presente en términos de causas y razones. Ya que él realmente entiende esto, este es un poder del Tathāgata…

Además, el Tathāgata comprende completamente la corrupción, la purificación y el camino hacia un estado superior con respecto a las jhānas, liberaciones, contemplaciones y logros meditativos. Ya que él realmente entiende esto, este es un poder del Tathāgata…

Además, el Tathāgata recuerda muchos tipos de vidas pasadas. Es decir: uno, dos, tres, cuatro, cinco, diez, veinte, treinta, cuarenta, cincuenta, cien, mil, cien mil renacimientos, muchos eones del mundo contrayéndose, muchos eones del mundo expandiéndose, muchos eones del mundo contrayéndose y expandiéndose. Él recuerda: «Allí, me llamaron así, mi clan era aquel, me veía así, y esa era mi comida». Así fue como sentí placer y dolor, y así fue como terminó mi vida. Cuando fallecí en ese lugar, renací en otro lugar. Allí también me llamaron así, mi clan era aquel, me veía así y esa era mi comida. Así fue como sentí placer y dolor, y así fue como terminó mi vida. «Cuando fallecí en ese lugar, renací aquí». Y así recuerda sus muchos tipos de vidas pasadas, con sus características y detalles. Ya que él realmente entiende esto, este es un poder del Tathāgata…

Además, con una clarividencia purificada y sobrehumana, el Tathāgata ve a los seres morir y renacer, inferiores y superiores, hermosos y feos, en un buen o mal lugar. Entiende cómo los seres renacen de acuerdo con sus acciones. Ya que él realmente entiende esto, este es un poder del Tathāgata…

Además, el Tathāgata ha realizado la liberación de la conciencia y la liberación mediante la episteme en esta misma vida. Y permanece habiendo experimentado por sí mismo, con sus habilidades paranormales, el fin de las tendencias subyacentes. Ya que él realmente entiende esto, este es un poder del Tathāgata. Confiando en esto, reclama el lugar del toro, ruge su rugido de león en las asambleas y hace girar la rueda de Brahmā. Estos son los seis poderes del Tathāgata que posee el Tathāgata. Con estos reclama el lugar del toro, ruge su rugido de león en las asambleas y hace girar la rueda de Brahmā.

Si otros vienen al Tathāgata y le hacen preguntas sobre su verdadero conocimiento de lo posible como posible y lo imposible como imposible, el Tathāgata les responde exactamente como él entendió este conocimiento.

Si otros vienen al Tathāgata y le hacen preguntas sobre su verdadero conocimiento del resultado de las acciones realizadas en el pasado, el futuro y el presente en términos de causas y razones, el Tathāgata les responde exactamente como él entendió este conocimiento.

Si otros vienen al Tathāgata y le hacen preguntas sobre su verdadero conocimiento de la corrupción, la purificación y el camino hacia un estado superior con respecto a las jhānas, liberaciones, contemplaciones y logros meditativos, el Tathāgata les responde exactamente como él entendió este conocimiento.

Si otros vienen al Tathāgata y le hacen preguntas sobre su verdadero conocimiento del recuerdo de vidas pasadas, el Tathāgata les responde exactamente como él entendió este conocimiento.

Si otros vienen al Tathāgata y le hacen preguntas sobre su verdadero conocimiento de la muerte y el renacimiento de los seres, el Tathāgata les responde exactamente como él entendió este conocimiento.

Si otros vienen al Tathāgata y le hacen preguntas sobre su verdadero conocimiento del fin de las tendencias subyacentes, el Tathāgata les responde exactamente como él entendió este conocimiento.

Y digo que el verdadero conocimiento de lo posible como posible y de lo imposible como imposible es para quienes tienen concentración, no para quienes no tienen concentración. Y el verdadero conocimiento del resultado del fruto de las acciones realizados en el pasado, el futuro y el presente en términos de causas y razones es para quienes tienen concentración, no para quienes no tienen concentración. Y el verdadero conocimiento de la corrupción, la purificación y el camino hacia un estado superior con respecto a las jhānas, liberaciones, contemplaciones y logros meditativos es para quienes tienen concentración, no para quienes no tienen concentración. Y el verdadero conocimiento del recuerdo de vidas pasadas es para quienes tienen concentración, no para quienes no tienen concentración. Y el verdadero conocimiento de la desaparición y el renacimiento de los seres es para quienes tienen concentración, no para quienes no tienen concentración. Y el verdadero conocimiento del fin de las tendencias subyacentes es para quienes tienen concentración, no para quienes no tienen concentración. Y así, bhikkhus, la contemplación es el camino. Ninguna contemplación es el camino equivocado.

AN 6.63: La exposición penetrante

—Bhikkhus, os enseñaré una exposición penetrante de la Enseñanza. Escuchad y prestad mucha atención, yo hablaré.

—Sí, señor —respondieron.

El Buddha dijo esto:

—Bhikkhus, ¿cuál es la exposición penetrante de la Enseñanza?

Se deben conocer los placeres sensoriales. Y se debe conocer qué es lo que lleva a su cese.

Se deben conocer las reacciones emocionales. Y se debe conocer su origen, su diversidad, su resultado, su cese y la práctica que lleva a su cese.

Se deben conocer las percepciones. Y se debe conocer su origen, su diversidad, su resultado, su cese y la práctica que lleva a su cese.

Se deben conocer las tendencias subyacentes. Y se debe conocer su origen, su diversidad, su resultado, su cese y la práctica que lleva a su cese.

Se deben conocer las acciones. Y se debe conocer su origen, su diversidad, su resultado, su cese y la práctica que lleva a su cese.

Se debe conocer el sufrimiento. Y se debe conocer su origen, su diversidad, su resultado, su cese y la práctica que lleva a su cese.

Se deben conocer los placeres sensoriales. Y se debe conocer su origen, su diversidad, su resultado, su cese y la práctica que lleva a su cese.

Eso es lo que dije, pero ¿por qué lo dije?

Existen estos cinco tipos de estimulación sensorial: imágenes conocidas por el ojo que son atractivas, deseables, agradables, placenteras, sensoriales y excitantes. Sonidos conocidos por el oído… Olores conocidos por la nariz… Gustos conocidos por la lengua… Tactos conocidos por el cuerpo que son atractivos, deseables, agradables, placenteros, sensoriales y excitantes.

Sin embargo, estos no son placeres sensoriales.

En las enseñanzas de los Nobles, a estos se les llama «tipos de estimulación sensorial». El placer sensorial del hombre es su pasión sensorial.

Estos no son placeres sensoriales, son cosas mundanas bonitas:

La sensorialidad del hombre es el esfuerzo de la pasión.

Y las cositas bonitas se quedan en el mundo

pero los sabios quitan todo deseo por ellas.

—¿Y cuál es la fuente de los placeres sensoriales?

—El contacto es su fuente.

—¿Y cuál es la diversidad de placeres sensoriales?

—El deseo sensorial de imágenes, de sonidos, de olores, de sabores y de tactos son todos diferentes. A esto se le llama la diversidad de placeres sensoriales.

—¿Y cuál es el resultado de los placeres sensoriales?

—Cuando alguien que desea placeres sensoriales crea una forma de vida correspondiente, con los atributos de las acciones meritorias o de las acciones perjudiciales. A esto se llama el resultado de los placeres sensoriales.

—¿Y qué es el cese de los placeres sensoriales?

—Cuando cesa el contacto, cesan los placeres sensoriales. La práctica que conduce al cese de los placeres sensoriales es simplemente este noble óctuple sendero, es decir: la creencia correcta, la disposición correcta, el discurso correcto, la acción correcta, la conducta correcta, el esfuerzo correcto, la práctica correcta y la concentración correcta.

Cuando un discípulo de los Nobles comprende los placeres sensoriales de esta manera, comprende su origen, su diversidad, su resultado, su cese y la práctica que conduce a su cese, comprende que esta penetrante vida de renuncia es la cesación de los placeres sensoriales.

«Deben conocerse los placeres sensoriales. Y se debe conocer su origen, su diversidad, su resultado, su cese y la práctica que lleva a su cese». Eso es lo que dije y por eso lo dije.

«Las reacciones emocionales deben ser conocidas. Y se debe conocer su origen, su diversidad, su resultado, su cese y la práctica que lleva a su cese». Eso es lo que dije, pero ¿por qué lo dije?

Existen estas tres reacciones emocionales: agradabes, desagradables e indiferentes.

—¿Y cuál es la fuente de las reacciones emocionales?

—El contacto es su fuente.

—¿Y cuál es la diversidad de reacciones emocionales?

—Hay reacciones emocionales materiales que son agradables, reacciones emocionales inmateriales agradables, reacciones emocionales materiales desagradables, reacciones emocionales inmateriales desagradables, reacciones emocionales materiales indiferentes y reacciones emocionales inmateriales indiferentes. A esto se le llama la diversidad de reacciones emocionales.

—¿Y cuál es el resultado de las reacciones emocionales?

—Cuando alguien reacciona emocionalmente crea una forma de vida correspondiente, con los atributos de las acciones meritorias o de las acciones perjudiciales. A esto se llama el resultado de las reacciones emocionales.

—¿Y cuál es el cese de las reacciones emocionales?

—Cuando cesa el contacto, cesan las reacciones emocionales. La práctica que conduce al cese de las reacciones emocionales es simplemente este noble óctuple sendero, es decir: la creencia correcta, la disposición correcta, el discurso correcto, la acción correcta, la conducta correcta, el esfuerzo correcto, la práctica correcta y la concentración correcta.

Cuando un discípulo de los Nobles comprende las reacciones emocionales de esta manera… comprende que esta penetrante vida de renuncia es el cese de las reacciones emocionales.

«Deben conocerse las reacciones emocionales. Y se debe conocer su origen, su diversidad, su resultado, su cese y la práctica que lleva a su cese». Eso es lo que dije y por eso lo dije.

«Las percepciones deben ser conocidas. Y se debe conocer su origen, su diversidad, su resultado, su cese y la práctica que lleva a su cese». Eso es lo que dije, pero ¿por qué lo dije?

Existen estas seis percepciones: percepciones de imágenes, de sonidos, de olores, de gustos, de tactos y de pensamientos.

—¿Y cuál es la fuente de las percepciones?

—El contacto es su fuente.

—¿Y cuál es la diversidad de percepciones?

—Las percepciones de imágenes, de sonidos, de olores, de gustos, de tactos y de pensamientos son todas diferentes. A esto se le llama la diversidad de percepciones.

—¿Y cuál es el resultado de las percepciones?

—El resultado de las percepciones está en el sentido que tiene. La forma en que una persona percibe algo es la forma en que lo expresa, diciendo: «Eso es lo que percibí». A esto se le llama el resultado de percepciones.

—¿Y cuál es el cese de la percepción?

—Cuando cesa el contacto, cesa la percepción. La práctica que conduce al cese de las percepciones es simplemente este noble óctuple sendero, es decir: la creencia correcta, la disposición correcta, el discurso correcto, la acción correcta, la conducta correcta, el esfuerzo correcto, la práctica correcta y la concentración correcta.

Cuando un discípulo de los Nobles entiende la percepción de esta manera… comprende que esta penetrante vida de renuncia es el cese de la percepción.

«Las percepciones deben ser conocidas. Y se debe conocer su origen, su diversidad, su resultado, su cese y la práctica que lleva a su cese». Eso es lo que dije y por eso lo dije.

«Las tendencias subyacentes deben ser conocidas. Y se debe conocer su origen, su diversidad, su resultado, su cese y la práctica que lleva a su cese». Eso es lo que dije, pero ¿por qué lo dije?

Existen estas tres tendencias subyacentes: las tendencias subyacentes de la sensorialidad, del ansia de renacer y de la ignorancia.

—¿Y cuál es la fuente de las tendencias subyacentes?

—La ignorancia es fuente de las tendencias subyacentes.

—¿Y cuál es la diversidad de las tendencias subyacentes?

—Hay tendencias subyacentes que conducen al renacimiento en el infierno, el reino animal, el reino de los espíritus hambrientos, el mundo humano y el mundo de los devas. A esto se le llama la diversidad de las tendencias subyacentes.

—¿Y cuál es el resultado de las tendencias subyacentes?

—Cuando alguien es ignorante crea una forma de vida correspondiente, con los atributos de las acciones meritorias o de las acciones perjudiciales. A esto se le llama el resultado de las tendencias subyacentes.

—¿Y cuál es el cese de las tendencias subyacentes?

—Cuando cesa la ignorancia, cesan las tendencias subyacentes. La práctica que lleva al cese de las tendencias subyacentes es simplemente este noble óctuple sendero, es decir: la creencia correcta, la disposición correcta, el discurso correcto, la acción correcta, la conducta correcta, el esfuerzo correcto, la práctica correcta y la concentración correcta.

Cuando un discípulo de los Nobles entiende las tendencias subyacentes de esta manera… comprende que esta penetrante vida de renuncia es el cese de las tendencias subyacentes.

«Las tendencias subyacentes deben ser conocidas. Y se debe conocer su origen, su diversidad, su resultado, su cese y la práctica que lleva a su cese». Eso es lo que dije y por eso lo dije.

«Las acciones deben ser conocidas. Y se debe conocer su origen, su diversidad, su resultado, su cese y la práctica que lleva a su cese». Eso es lo que dije, pero ¿por qué lo dije?

—Es la situación condicional a lo que llamo acciones. Porque después de preparase una situación condicional, uno actúa a través del cuerpo, del habla y de la mente.

—¿Y cuál es la fuente del fruto de las acciones?

—El contacto es su fuente.

—¿Y cuál es la diversidad de las acciones?

—Hay acciones que conducen al renacimiento en el infierno, el reino animal, el reino de los espíritus hambrientos, el mundo humano y el mundo de los devas. A esto se le llama la diversidad de las acciones.

—¿Y cuál es el resultado del fruto de las acciones?

—El resultado del fruto de las acciones es triple: en esta misma vida, en el renacimiento en la próxima vida, o en algún momento posterior. A esto se le llama el resultado de acciones.

—¿Y cuál es el cese del fruto de las acciones?

—Cuando cesa el contacto, cesan las acciones. La práctica que conduce al cese de las acciones es simplemente este noble óctuple sendero, es decir: la creencia correcta, la disposición correcta, el discurso correcto, la acción correcta, la conducta correcta, el esfuerzo correcto, la práctica correcta y la concentración correcta.

Cuando un discípulo de los Nobles comprende las acciones de esta manera… comprende que esta penetrante vida de renuncia es el cese de las acciones.

«Las acciones deben ser conocidas. Y se debe conocer su origen, su diversidad, su resultado, su cese y la práctica que lleva a su cese». Eso es lo que dije y por eso lo dije.

«El sufrimiento debe ser conocido. Y se debe conocer su origen, su diversidad, su resultado, su cese y la práctica que lleva a su cese». Eso es lo que dije, pero ¿por qué lo dije?

—Renacer es sufrimiento, la vejez es sufrimiento, la enfermedad es sufrimiento, la muerte es sufrimiento. La amargura, la lamentación, el dolor, la tristeza y la angustia es sufrimiento, no conseguir lo que se desea es sufrimiento. En resumen, los cinco factores de aferramiento a la existencia son sufrimiento.

—¿Y cuál es la fuente del sufrimiento?

—El ansia es la fuente del sufrimiento.

—¿Y cuál es la diversidad del sufrimiento?

—Hay un sufrimiento que es severo, leve, lento en desaparecer y rápido en desaparecer. A esto se le llama la diversidad del sufrimiento.

—¿Y cuál es el resultado del sufrimiento?

—Cuando alguien que se siente abrumado y agobiado por amarguras, aflicciones y llantos, se golpea el pecho y cae en la confusión. O bien, vencido por ese sufrimiento, inicia una búsqueda externa, preguntándose: «¿Quién sabe una o dos frases para detener este sufrimiento?».

El resultado del sufrimiento es la confusión o la búsqueda, digo. A esto se le llama el resultado del sufrimiento.

—¿Y qué es el cese del sufrimiento?

—Cuando cesa el ansia, cesa el sufrimiento. La práctica que conduce al cese del sufrimiento es simplemente este noble óctuple sendero, es decir: la creencia correcta, la disposición correcta, el discurso correcto, la acción correcta, la conducta correcta, el esfuerzo correcto, la práctica correcta y la concentración correcta.

Cuando un discípulo de los Nobles entiende el sufrimiento de esta manera… comprende que esta penetrante vida de renuncia es el cese del sufrimiento.

«El sufrimiento debe ser conocido. Y se debe conocer su origen, su diversidad, su resultado, su cese y la práctica que lleva a su cese». Eso es lo que dije y por eso lo dije.

Esta es la exposición penetrante de la Enseñanza.

AN 6.62: Conocimiento de las facultades de las personas

Esto he oído.

 En una ocasión, el Buddha estaba vagando por las tierras de Kosala junto con un gran Saṅgha de los bhikkhus cuando llegó a una ciudad de los kosalanos llamada Daṇḍakappaka. El Buddha abandonó el camino y se sentó a la raíz de un árbol en el asiento preparado. Los bhikkhus entraron en Daṇḍakappaka para buscar una casa de descanso pública.

Luego, el venerable Ānanda junto con varios bhikkhus fueron al río Aciravati para bañarse. Después de bañarse y de salir del agua, se quedó de pie con una túnica secándose.

Entonces, cierto bhikkhu se acercó al venerable Ānanda y le dijo:

—Venerable Ānanda, cuando el Buddha declaró que Devadatta está condenado a un lugar de pérdida, condenado al infierno, y permanecerá allí durante un eón, sin redención, ¿dijo esto, o hablaba en sentido figurado?

—Así es, venerable, como el Buddha lo declaró.

Entonces el venerable Ānanda se acercó al Buddha, se inclinó, se sentó a un lado y le contó lo que había sucedido.

—Ānanda, ese bhikkhu debe ser un joven, recién ordenado, o un bhikkhu mayor, tonto e incompetente. ¿Cómo diablos puede tomar algo que he declarado definitivamente como ambiguo?

No conozco a ninguna persona sobre la que haya hecho una declaración después de dar una deliberación tan sincera como Devadatta.

Si hubiera visto aunque fuera una fracción de la punta de un cabello de bondad en Devadatta, no hubiera declarado que iba a un lugar de pérdida, al infierno, para permanecer allí por un eón, sin redención. Pero cuando vi que no había ni una fracción de la punta de un cabello de bondad en Devadatta, declaré que iba a un lugar de pérdida, al infierno, para permanecer allí por un eón, sin redención.

Supongamos que hubiera una alcantarilla más profunda que la altura de un hombre, llena hasta el borde de heces, y alguien se mete en ella de cabeza. Luego llega una persona que quiere ayudarle, que quiere sacarle de esa alcantarilla. Pero dando vueltas alrededor de la alcantarilla no puede ver ni una fracción de la punta de un cabello en esa persona que no esté manchada con heces.

De la misma manera, cuando vi que no había ni una fracción de la punta de un cabello de bondad en Devadatta, declaré que iba a un lugar de pérdida, al infierno, allí para permanecer por un eón, irredimible.

Ānanda, si escucharas el conocimiento del Tathāgata con respecto a las cualidades de los individuos, entonces las examinaría por ti.

—¡Ahora es el momento, Bendito! ¡Ahora es el momento, Bienaventurado! Que el Buddha analice las facultades de las personas. Los bhikkhus lo escucharán y lo recordarán.

—Bueno, Ānanda, escucha y presta mucha atención, yo hablaré.

—Sí, señor —respondió Ānanda.

El Buddha dijo esto:

—Ānanda, cuando he comprendido la mente de una persona, entiendo: «En esta persona se encuentran cualidades tanto meritorias como perjudiciales». Después de algún tiempo comprendo su mente y comprendo: «Las cualidades meritorias de esta persona se han desvanecido, pero las cualidades perjudiciales todavía están presentes. Sin embargo, su raíz meritoria está intacta, y de ahí surgirán los méritos. Así que esta persona no es susceptible de declinar en el futuro».

Supongamos que algunas semillas estuviera intactas, vírgenes, no dañadas por el clima, fértiles y en buen estado. Se siembran en un campo fértil y bien preparado, ¿sabrías que esas semillas crecerán, aumentarán y madurarán?

—Sí, señor.

—De la misma manera, cuando he comprendido la mente de una persona, entiendo… Esta persona no está expuesta a declinar en el futuro… Así es como el Tathāgata conoce a otro individuo al comprender su mente. Y así es como el Tathāgata conoce las facultades de una persona al comprender su mente. Y así es como el Tathāgata conoce el origen futuro de las cualidades de una persona al comprender su mente.

Cuando he comprendido la mente de una persona, entiendo: «En esta persona se encuentran cualidades tanto meritorias como perjudiciales». Después de algún tiempo comprendo su mente y comprendo: «Las cualidades perjudiciales de esta persona se han desvanecido, pero las cualidades meritorias siguen presentes. Sin embargo, su raíz perjudicial es inquebrantable y de ahí surgirán los deméritos. Así que esta persona todavía es susceptible de declinar en el futuro».

Supongamos que algunas semillas estuviera intactas, vírgenes, no dañadas por el clima, fértiles y en buen estado. Y fueron sembrados sobre una roca ancha, ¿sabrías que esas semillas no crecerán, no prosperarán ni madurarán?

—Sí, señor.

—De la misma manera, cuando he comprendido la mente de una persona, entiendo… Esta persona todavía es susceptible de declinar en el futuro… Así es como el Tathāgata conoce al otro individuo… Cuando he comprendido la mente de una persona, entiendo: «En esta persona se encuentran cualidades tanto meritorias como perjudiciales». Después de un tiempo comprendo su mente y comprendo: «Esta persona no tiene ni una fracción de la punta de un cabello de bondad. Tiene cualidades exclusivamente oscuras y perjudiciales. Cuando su cuerpo se desintegre, después de la muerte, renacerá en un lugar de pérdida, un mal lugar, el inframundo, el infierno».

Supongamos que algunas semillas se rompen, se estropean o se dañan por el clima. Se siembran en un campo fértil y bien preparado, ¿sabrías que esas semillas no crecerán, no prosperarán ni madurarán?

—Sí, señor.

—De la misma manera, cuando he comprendido la mente de una persona, entiendo… «Esta persona no tiene ni una fracción de la punta de un cabello de bondad. Tiene cualidades exclusivamente oscuras y perjudiciales. Cuando su cuerpo se desintegre, después de la muerte, renacerá en un lugar de pérdida, un mal lugar, el inframundo, el infierno».

Cuando dijo esto, el venerable Ānanda le dijo al Buddha:

—Señor, ¿puedes describir a otras tres personas que sean contrapartes de estas tres?

—Puedo, Ānanda —dijo el Buddha.

Ānanda, cuando he comprendido la mente de una persona, entiendo: «En esta persona se encuentran cualidades tanto meritorias como perjudiciales». Después de algún tiempo comprendo su mente y comprendo: «Las cualidades meritorias de esta persona se han desvanecido, pero las cualidades perjudiciales todavía están presentes. Sin embargo, su raíz meritoria está intacta, pero está a punto de ser totalmente destruida. Así que esta persona todavía es susceptible de declinar en el futuro».

Supongamos que hubiera algunos carbones encedidos, quemándose y ardiendo. Y que se colocan sobre una roca ancha. ¿No sabrías que las brasas no crecerán, ni aumentarán ni se esparcirán?

—Sí, señor.

O supongamos que es al final de la tarde y el sol se pone. ¿No sabrías que la luz estaría a punto de desvanecerse y aparecería la oscuridad?

—Sí, señor.

O supongamos que es casi la hora de la comida de medianoche. ¿No sabrías que la luz se habrá desvanecido y apareció la oscuridad?

—Sí, señor.

—De la misma manera, cuando he comprendido la mente de una persona, entiendo… Esta persona todavía es susceptible de declinar en el futuro…

Cuando he comprendido la mente de una persona, entiendo: «En esta persona se encuentran cualidades tanto meritorias como perjudiciales». Después de algún tiempo comprendo su mente y comprendo: «Las cualidades perjudiciales de esta persona se han desvanecido, pero las cualidades meritorias siguen presentes. Sin embargo, su raíz perjudicial está intacta, pero está a punto de ser destruida por completo. Así que esta persona no es susceptible de declinar en el futuro».

Supongamos que hubiera algunos carbones encedidos, quemándose y ardiendo. Se colocaron sobre un montón de hierba o de madera. ¿No sabrías que las brasas crecerían, aumentarían y se esparcirían?

—Sí, señor.

—Supongamos que es el amanecer y el sol está saliendo. ¿No sabrías que la oscuridad se desvanecerá y que aparecerá la luz?

—Sí, señor.

O supongamos que es casi la hora de la comida del mediodía. ¿No sabrías que la oscuridad se habrá desvanecido y que apareció la luz?

—Sí, señor.

—De la misma manera, cuando he comprendido la mente de una persona, entiendo… Esta persona no es susceptible de declinar en el futuro…

Cuando he comprendido la mente de una persona, entiendo: «En esta persona se encuentran cualidades tanto meritorias como perjudiciales». Después de un tiempo comprendo su mente y entiendo: «Esta persona no tiene ni una fracción de la punta de un cabello de cualidades perjudiciales. Tiene cualidades exclusivamente brillantes e intachables. Se extinguirá en esta misma vida».

Supongamos que hay rescoldos enfriados y apagados. Se colocan sobre un montón de hierba o madera. «¿No sabrías que esos rescoldos no crecerán, ni aumentarán ni se esparcirán?».

—Sí, señor.

—De la misma manera, cuando he comprendido la mente de una persona, entiendo… «Esta persona no tiene ni una fracción de la punta de un cabello de cualidades perjudiciales. Tiene cualidades exclusivamente brillantes e intachables. Se extinguirá en esta misma vida».

Así es como el Tathāgata conoce a otro individuo al comprender su mente. Y así es como el Tathāgata conoce las facultades de una persona al comprender su mente. Y así es como el Tathāgata conoce el origen futuro de las cualidades de una persona al comprender su mente.

Y así, Ānanda, de las tres primeras personas, una no está propensa a declinar, otra es propensa a declinar y la otra está destinada a un lugar de pérdida, el infierno. Y de las segundas tres personas, una es propensa a declinar, otra no es propensa a declinar y la otra está destinada a extinguirse.

AN 6.61: En el medio

Esto he oído.

 Hubo un tiempo en que el Buddha se encontraba cerca de Benarés, en el Parque de los Ciervos de Isipatana.

Para ese momento, después de la comida, al regresar de la ronda de limosnas, varios bhikkhus mayores se sentaron juntos en el pabellón y esta discusión surgió entre ellos:

—Venerables, esto fue dicho por el Buddha en «El Camino al Más Allá», en «Las preguntas de Metteyya»:

El sabio ha conocido ambos extremos

y no está atrapado en el medio.

Es un gran hombre, declaro,

que ha escapado aquí de la costurera.

—Pero, ¿cuál es un fin? ¿Cuál es el segundo final? ¿Cuál es el medio? ¿Y quién es la costurera?

Al decir esto, uno de los bhikkhus dijo a los bhikkhus mayores:

—El contacto, venerables, es un fin. El origen del contacto es el segundo fin. El cese del contacto es el medio. Y el ansia es la costurera, porque el ansia te hace renacer en tal o cual estado de existencia. Así es como un bhikkhu sabe directamente lo que debe saberse directamente y entiende completamente lo que debe entenderse completamente. Conocer y comprender así pone fin al sufrimiento en esta misma vida.

Al decir esto, uno de los bhikkhus dijo a los bhikkhus mayores:

—El pasado, venerables, es un fin. El futuro es el segundo fin. El presente es el medio. Y el ansia es la costurera… Así es como un bhikkhu sabe directamente… el fin del sufrimiento en esta misma vida.

Al decir esto, uno de los bhikkhus dijo a los bhikkhus mayores:

—Una reacción emocional agradable, venerables, es un fin. La reacción emocional desagradable es el segundo final. La reacción emocional indiferente es el medio. Y el ansia es la costurera… Así es como un bhikkhu sabe directamente… el fin del sufrimiento en esta misma vida.

Al decir esto, uno de los bhikkhus dijo a los bhikkhus mayores:

—La conceptualización, venerables, es un fin. Las qualia son el segundo fin. La vida es el medio. Y el ansia es la costurera… Así es como un bhikkhu sabe directamente… el fin del sufrimiento en esta misma vida.

Al decir esto, uno de los bhikkhus dijo a los bhikkhus mayores:

—Los seis campos de los sentidos subjetivos, venerables, es un extremo. Los seis campos de los sentidos objetivos son el segundo extremo. La vida es el medio. Y el ansia es la costurera… Así es como un bhikkhu sabe directamente… el fin del sufrimiento en esta misma vida.

Al decir esto, uno de los bhikkhus dijo a los bhikkhus mayores:

—La identificación, venerables, es un fin. El origen de la identificación es el segundo fin. El cese de la identificación es el medio. Y el ansia es la costurera, porque el ansia te hace renacer en tal o cual estado de existencia. Así es como un bhikkhu sabe directamente lo que debe saberse directamente y entiende completamente lo que debe entenderse completamente. Conocer y comprender así pone fin al sufrimiento en esta misma vida.

Al decir esto, uno de los bhikkhus dijo a los bhikkhus mayores:

—Cada uno de nosotros ha hablado según su propia inspiración. Venid, venerables, vayamos al Buddha e informémosle de esto. Lo que él responda, lo recordaremos.

—Sí, venerable —respondieron esos bhikkhus superiores. Luego, esos bhikkhus mayores se acercaron al Buddha, se inclinaron, se sentaron a un lado e informaron al Buddha de todo lo que habían discutido. Preguntaron:

—Señor, ¿quién habló bien?

—Bhikkhus, todos habéis hablado bien en cierto modo. Sin embargo, esto es a lo que me refería en «El Camino al Más Allá», en «Las Preguntas de Metteyya» cuando dije:

El sabio ha conocido ambos extremos

y no está atrapado en el medio.

Es un gran hombre, declaro,

que ha escapado aquí de la costurera.

Escuchad y prestad mucha atención, yo hablaré.

—Sí, señor —respondieron.

El Buddha dijo esto:

—El contacto, bhikkhus, es un fin. El origen del contacto es el segundo fin. El cese del contacto es el medio. Y el ansia es la costurera, porque el ansia te hace renacer en tal o cual estado de existencia. Así es como un bhikkhu sabe directamente lo que debe saberse directamente y entiende completamente lo que debe entenderse completamente. Conocer y comprender así pone fin al sufrimiento en esta misma vida.

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