—Hay, bhikkhus, estas dos cosas.
—¿Qué dos?
—La falta de respeto por uno mismo y la falta de respeto por los demás.
Estas son las dos cosas.
—Hay, bhikkhus, estas dos cosas.
—¿Qué dos?
—La falta de respeto por uno mismo y la falta de respeto por los demás.
Estas son las dos cosas.
—Hay, bhikkhus, estas dos cosas.
—¿Qué dos?
—Creencias eternalistas y creencias aniquilacionistas. Estas son las dos cosas.
—Hay, bhikkhus, estas dos cosas.
—¿Qué dos?
—Episteme y liberación. Estas son las dos cosas.
—Hay, bhikkhus, estas dos cosas.
—¿Qué dos?
—Las qualia y la conceptualización. Estas son las dos cosas.
—Hay, bhikkhus, estas dos cosas.
—¿Qué dos?
—El esfuerzo enérgico y la constancia. Estas son las dos cosas.
—Hay, bhikkhus, estas dos cosas.
—¿Qué dos?
—La liberación ilimitada de la mente y la liberación a través de la episteme. Estas son las dos cosas.
—Los estados mentales perjudiciales, bhikkhus, surgen por una situación condicional no sin ninguna situación condicional. Al renunciar a esa una situación condicional, esos estados mentales malos y perjudiciales no ocurren.
—Los estados mentales malos y perjudiciales, bhikkhus, surgen con una cognición, no sin ninguna cognición. Al renunciar a esa cognición, esas malas cualidades perjudiciales no ocurren.
—Los estados mentales perjudiciales, bhikkhus, surgen con una percepción, no sin ninguna percepción. Al renunciar a esa percepción, esos estados mentales malos y perjudiciales no ocurren.
—Los estados mentales malos y perjudiciales, bhikkhus, surgen con una emoción, no sin ninguna emoción. Al renunciar a esa emoción, esos estados mentales malos y perjudiciales no ocurren.